Preparación
2. En una cacerola mediana, combina la quinoa enjuagada y el agua. Usa una proporción de 1 parte de quinoa por 2 partes de agua para una esponjosidad perfecta. Lleva a ebullición a fuego medio-alto.
3. Una vez que hierva, reduce el fuego a bajo, cubre la olla y déjala cocinar a fuego lento durante unos 15 minutos. No levantes la tapa durante este tiempo. Simplemente déjalo hacer su trabajo.
4. Después de 15 minutos, retira la olla del fuego y déjala reposar, cubierta, durante otros 5 minutos. Esto asegurará que toda el agua se absorba.
5. Esponja la quinoa con un tenedor y extiéndela en una bandeja para enfriar. Esto ayuda a evitar que se agrupe.
6. Mientras la quinoa se enfría, prepara tus verduras. Me gusta usar una mezcla de pimientos, pepinos, tomates cherry y rábanos para un toque de color y crujido. Pícalos en trozos del tamaño de un bocado.
7. Para el aderezo, bate juntos aceite de oliva, jugo de limón fresco, mostaza de Dijon, miel, sal y pimienta en un tazón pequeño. Ajusta el sazón a tu gusto. Si prefieres un aderezo más cremoso, puedes agregar una cucharada de yogur griego.
8. Una vez que la quinoa esté fría, combínala en un tazón grande con las verduras picadas.
9. Vierte el aderezo sobre la ensalada y mezcla suavemente hasta que todo esté bien cubierto. ¡Aquí es donde sucede la magia!
10. Deja reposar la ensalada durante unos 10 minutos antes de servir. Esto permite que los sabores se mezclen maravillosamente.
11. Sirve la ensalada fría o a temperatura ambiente. Es excelente por sí sola o como acompañamiento de pollo o pescado a la parrilla.
Ingredientes
quinoa - sirve como base, proporcionando proteína y un sabor a nuez. agua - utilizada para cocinar la quinoa, esencial para la hidratación. oliva - agrega riqueza y ayuda a llevar los sabores del aderezo. jugo de limón - aporta luminosidad y acidez para equilibrar la ensalada. mostaza de Dijon - da un agradable toque y profundidad al aderezo. miel - añade un toque de dulzura para contrarrestar la acidez del limón. sal - realza todos los sabores del plato. pimienta - añade un poco de calor y sazón. pimientos - proporcionan color, crujido y dulzura. pepinos - añaden un crujido refrescante e hidratación. tomates cherry - traen una explosión de jugosidad y dulzura. rábanos - ofrecen un crujido picante, pero siéntete libre de sustituir por zanahorias para un sabor más suave. perejil - da un acabado herbal fresco, o usa cilantro si lo prefieres.